En otro rincón de la locura que agoviaba a la ciudad, el rugir de un motor v8 de un Ford Mustang cortaba el viento bajo una lluvia arrebatadora que caía aquella madrugada, el inspector urus conducía hacia su hogar, una noche de trabajo ardua lo tenía agotado, pensar en tantas cosas lo tenían estresado a puntos que no conocía, más aún se sentía satisfecho esa noche habían llegado más lejos con su equipo en la investigación más cercana para encontrar a la firma, sabía que sólo era cuestión de días para dar un golpe genial, a esas horas de la madrugada el tráfico era casi nulo, la lluvia no menguaba al igual q la velocidad de su auto, un sonido ensordecedor sorprendió al timón de su auto cuando por poco pierde el control, un neumático había pinchado, faltaban 8 kilómetros hasta su hogar sabía q no llegaría son mojarse un poco, vio la siguiente salida a la derecha hacia la calle Cartagena, se desvió para buscar un lugar techado para reparar su auto una gasolinera talvez, la calle Cartagena se extendía oscura como si un apagón le hubiera consumido su luz, caso q no era extraño en esos barrios con su precario sistema eléctrico, diviso un claro donde una tenue bombilla iluminaba un lugar techado en el resto de la calle la lluvia y la oscuridad componían una tenebrosa melodía, urus aparcó si coche, al bajar se percató que no hubiera nadie en los alrededores, saco su arma por precaución colocándola en su cintura, abrió el baúl y saco la llanta de repuesto y las herramientas, al ver la llanta averiada maldijo por lo bajo, comenzó a quitar las tuercas, retiro la llanta, cuando en un relámpago que iluminó la calle en un breve instante logró ver a alguien parado en medio de la calle a unos 100 metros de El en la oscuridad y la lluvia, por un momento pensó haberse equivocado y se quedó viendo atentamente al mismo punto esperando otro relámpago, cuando el cielo trono de nuevo los vio, ya no eran dos sujetos eran alrededor de 5, sólo q hoy a unos 50 metros, se dio cuenta de su precaria pocision pues el al estar bajo la luz de la bombilla estaba expueston a ser visto desde muy lejos, sabía que corría un peligro inminente pero su auto no podría arreglarlo a tiempo que llegarán los sujetos que había divisado, consideró sis opciones y sabía q el apoyo de la Policía llegaría muy tarde pero q igual sería necesario salió del rango de la lampara abandonando su auto, saco el móvil comenzó a marcar el 911 , cuando un grito desgarrador irrumpio la noche, seguido de otro y otro que venían en diferentes direcciones, urus saco su arma y se hecho andar en la oscuridad para lograr llegar a la autopista principal de nuevo que la tenía a unas 5 cuadras, volteo por un instante a la bombilla que iluminaba su auto para intentar ver a los bandalos, pero sólo vio la bombilla estallar, un ruido se escuchaba acercarse tras el un ruido característico de alguien corriendo a gran velocidad sobre los charcos de lluvia um nuevo relámpago le desveló al voltear atras un grupo de no menos de 10 sujetos corriendo tras De el y ganando distancia, lanzó tres disparos hacia ellos y se hecho a correr, los gritos comenzaron de nuevo y se dio cuenta de lo q realmente estaba pasando, aquellos eran unos adictos de ese barrio enloquecidos por la droga caníbal, en ese momento urus sólo corriendo bajo la lluvia sintió un temor que desconocía pero que creía comprender al ver a tantas víctimas de los adictos caníbales, imagino esa experiencia en numerosas ocasiones, pero esta vez en carne propia El miedo de ser deborado por una banda de dementes lo estremeció, el ya había sido testigo de lo que sólo un demente de esos podía hacer con una multitud de personas y aunque el estaba armado no podría vencer en esas condiciones a 10 de ellos, los gritos se hacían más y más psicodélicos, como si los dementes ya saboreaban su presa, urus saco su móvil y llamó a 911 para darse cuenta q la recepción del celular no daba señal en esa zona, tenía q escapar como fuese lanzó el telefono pues sabía q ya no importaba su tiempo y su aliento Sr terminarían casi al igual q las balas de su arma si se enfrentaba a ellos, tenía q tomar una decisión pero no tenía muchas volteo atrás y está vez ya los pudo ver, como una manada de lobos hambrientos sus ojos perdidos y sis bocas abiertas, pareciese que en ese estado no se atacaban entre ellos, pues iban en una extraña formación, como si se pusieron de acuerdo para Atráparlo en un estado mental completamente imposible de coordinar ningún pensamiento pero eso se había creído hasta ese momento, se volteó y comenzó a dispararle a los sujetos q parecía no importarles recibir los disparos pues sólo dos de ellos cayeron y ninguno esquivo las balas, urus comenzó a arrojar las cosas que encontraba cajas tablas y todo, su aliento se estaba acabando no podría luchar, pero no tenía opción se volteó, y comenzó a disparar, los sujetos comenzaron a caer y quedaban tres urus tomo un leño en el suelo y se preparó, el primer demente se abalanzó sobre el, y urus lo recibió con un golpe seco del leño en su rostro la fuerza que generaba urus con su cuerpo de casi dos metros y sus 220lbs fueron suficiente para q la energía liberada por el golpe destruyera en una maraña de dientes huesos rotos pliegues de piel, toda su cabeza, el segundo se lanzó por el lado derecho y alcanzó sus piernas urus callo pero logró quitarlo con rapidez cuando el tercero apareció urus lo repelio con un puñetazo y logró incorporarse y ponerse de pie, los dos caníbales se recuperaron y tomaron un tabla cada uno, urus ya sin balas ni energías sabía que tenía que acabar el enfrentamiento en ese instante, corrió hacia los dementes y estos igual blandienron sus tablas, urus les dio la espalda donde las tablas impactaron y se quebraron en un violento sonido, con un grito de guerra urus terminó de dar el giro con la mayor fuerza que le quedaba impactando los torsos de ambos, un sonido oscuro y seco, anunciaba costillas fracturadas, ambos cayeron al suelo en una sinfonía de alaridos Que comenzaron a apagarse, urus se tiró al suelo para recuperar el aliento, la lluvia seguía sin darle tregua y le estaba costando mantener la respiración, se puso de pie, su arma había caído ya sin balas en algún lugar de la pelea, comenzó a buscarla cuando aquel sonido se presentó de nuevo a la distancia, miro hacia el extremo de la calle de la que había venido huyendo, a unos 100 metros una farola parpadiante más los relámpagos lo vio aquel traje negro y una máscara Blanca y tras el unos 20 caníbales que comenzaron a correr a su dirección, estaba a una cuadra de la autopista, con sus últimos alientos saltó a la calzada, podía escuchar el tropel de aquel pelotón del infierno tras el, pasó un auto pero sus señas y gritos no bastaron se alejó lo más q pudo de la orilla, cuando comenzaron a parecer los malditos, como primates lo seguían a unos 30 metros un segundo auto se aproximaba comenzó a hacerle señas, sabía que el piloto podría ver q lo venían persiguiendo, los caníbales ganaban distancia, el sonido de sus gritos asemejaba un motín de manicomio, contemplando aquel auto que venía urus sabía que sería su salvación o su fin, ente gritos de auxilio y ayuda, el vehículo disminuyó la velocidad y se detuvo a unos 10 metros de urus, la jauría de lalocura estaba por alcanzarlo la puerta se abrio y de un salto urus entró y sin voltear al conductor grito. -ARRANCA O MORIREMOS!!!, el primer demente alcanzó la puerta queriendo abrirla el auto arrancó y un segundo se lanzó al techo, el joven conductor preguntaba a urus que si q pasaba y este le movió el manubrio para q el movimiento derribara al demente., - ahora!!! Conduce lo más rápido!!! Dijo urus, tomaba bocanadas de aire recuperándose, el chico que conducía lo miraba en silencio, de pronto el hielo se quebro,
- soy el inspector urus, me haga salvado la vida, muchacho, estuve a punto de morir en boca de esos malditos literalmente, muchas gracias.
El joven lo vio fijamente y este le dijo,
- Se muy bien quien es Ud inspector,
Urus volteó a ver al joven y pregunto ah si? De donde.
- Señor mi nombre es Aaron blackwing, supervisor de turno de base argus, lo conoci cuando comenzo el proyecto hace dos años, al igual q Ud también tuve una de las peores noches de mi vida.
Urus lo miro fijamente, el joven mostraba unos ojos rojos propios del llanto y el sufrimiento.
- Ya te recordé muchacho, el joven prodigio de londres, que casualidad encontrarnos así, te debo la vida, y se que tu odias a la firma como yo, supe lo de tu prometida, lo siento mucho, pero hay algo en lo que puedo compensarte el favor de esta noche.
- Sea lo sea, si es contra la firma aceptó, no tengo nada que perder ya.
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